En otros artículos ya se han comentado algunos aspectos dietéticos a tener en cuenta de cara al embarazo. Pero resulta interesante recordarlos puesto que se debe empezar a cuidar la alimentación ya antes de la concepción.
En primer lugar debemos tener en cuenta el ácido fólico. Su importancia de cara a la buena evolución del embarazo ya ha sido comentada en esta misma sección, baste recordar que juega un importante papel en la prevención de malformaciones en el feto. Además de los suplementos de ácido fólico de venta en farmacias, podremos encontrarlo en alimentos como por ejemplo: gran variedad de frutas, verduras de hojas verdes (espinacas, acelgas, lechugas, espárragos, etc.), numerosas legumbres, cereales, y por extensión los productos elaborados con harinas integrales como por ejemplo pan. Existen también productos enriquecidos con ácido fólico a la venta.
El médico muy probablemente recetará suplementos de hierro para evitar posibles anemias para la embarazada. La gestación supondrá un gran consumo de hierro pues el volumen de sangre va a aumentar y el feto no parará de desarrollarse, de modo que conviene encarar el embarazo con reservas de este elemento. Para lograrlo las legumbres, especialmente las lentejas, no deberán faltar en la dieta de la futura madre. Verduras y cereales también serán necesarios, pero el hierro más fácilmente asimilable será el contenido en las carnes rojas, como por ejemplo el hígado.
Un problema bastante común que se da durante el embarazo es el estreñimiento. Para combatirlo la dieta deberá contener una cierta cantidad de fibra. Para combatirlo el consumo de cereales y fruta es muy adecuado. De igual modo se deberá beber suficiente cantidad de agua, alrededor de 6 vasos de agua al día.
Finalmente hay que recordar que la embarazada va a aumentar de peso, pero no debe hacerlo de forma descontrolada. No se debe tomar al pie de la letra la idea de “comer para dos”. Lo más importante es mantener una dieta equilibrada, variada, en la que predominen los alimentos frescos. Y jamás debe intentarse una dieta adelgazante durante la gestación.