Viajar con niños casi siempre supone echar mano de grandes dosis de paciencia, todo un reto. Los niños siempre tienen una percepción del viaje distinta a la de sus padres y puede resultar complicado mantenerlos tranquilos y entretenidos, sobre todo en viajes en coche.
Uno de los grandes clásicos en estos viajes son las muchas paradas que se deben hacer para que el niño pueda orinar, más cuanto más pequeño sea el niño. En ocasiones en lugares poco adecuados para ello. Una solución muy interesante que hemos encontrado son los orinales plegables, portátiles, ideales para niños que están en el proceso de dejar los pañales, pero pueden usarse a partir de los 15 meses.
Básicamente se trata de un pequeño orinal, en forma de anillo con patas plegables, en el que el niño se puede sentar cómodamente y que cuenta con una bolsa impermeable, rellena de un material muy absorbente e incluso perfumado, destinada a recoger la orina. Tras el uso basta con retirar la bolsa, y poner otra limpia si es necesario, plegar el orinal y guardarlo nuevamente en el coche.
Existen diferentes modelos en función del fabricante. Veamos un par de ejemplos:
- Potty Training Concepts presenta el “Travel Potty” un orinal portátil muy sencillo de instalar que una vez plegado se convierte en un compacto y discreto maletín.

- Tommee Tippee presenta un modelo de orinal portátil, el “Potette”, plegable, sencillo, fácil de transportar, y que cabe en casi cualquier hueco.
