El gasto anual en juguetes para niños de todas las edades alcanza ya unos valores más que respetables, algo que da una cierta idea de la importancia que se le da a este tipo de regalos.
Al elegir el juguete para un niño de corta edad, o un bebé, no debemos dejarnos arrastrar por anuncios publicitarios llamativos, o por las modas del momento. Deberemos tener en cuenta toda una serie de factores antes de comprar, y en caso de duda, dejarnos asesorar por alguien con experiencia.
-En primer lugar deberemos pensar en la edad del niño al que va destinado el juguete. No tiene sentido regalar un juguete destinado a un niño de 10 o 12 años, a otro de apenas 2 pues probablemente no sepa lo que hacer con él. Ni siquiera pensando en aquello de que “ya crecerá”, pues para cuando lo haga igual el juguete se ha roto, se ha perdido, etc.
-Una vez decidido el tipo de juguete a comprar, el punto fundamental pasa a ser la seguridad, la integridad física del bebé. Dentro de la Comunidad Europea se deberá buscar el anagrama “CE” en el etiquetado del juguete. Este anagrama indica que el juguete cumple con todas las normativas de seguridad comunitarias. Hay que prestar especial cuidado a dónde compramos el juguete, pues no es infrecuente encontrar anagramas falsificados, sobre todo en juguetes muy baratos importados sin demasiado control desde el lejano oriente.
-No debemos pecar por exceso. Los juguetes van a suponer un gran estímulo en el desarrollo intelectual y físico del niño, pero no debemos caer en la compra desenfrenada. Es mejor elegir bien unos pocos juguetes, que rellenar una habitación sin ton ni son. Deberemos pensar también en aspectos de su personalidad; cumplir todos sus deseos de forma inmediata no va a ser nada bueno.